Las obras comenzarán a mediados de año. Será la primera fábrica en Sudamérica que producirá pellets de PET a partir del reciclado de envases. La inversión rondará los 31 millones de dólares.
Durante los últimos días del año pasado, la Agencia Nacional de Inversiones anunció que la compañía Cabelma S.A. (productora de cajones plásticos para bebidas y de envases para lubricantes, pinturas y otros productos químicos) construirá una planta para reciclado de PET en el partido de General Pacheco. El acto contó con la presencia de la Dra Beatriz Nofal, Ministra de Producción de la Provincia de Buenos Aires y, por el Poder Ejecutivo Nacional, asistieron el Presidente de la Nación, Néstor Kirchner, y del Jefe de Gabinete, Alberto Fernández.
Este proyecto convierte a Argentina en uno de los primeros países en trabajar con tecnología que permite reciclar las botellas de PET para producir pellets que serán usados para la fabricación de nuevos envases en contacto con alimentos.
“Esta va a ser la primera planta de reciclado de este material en Sudamérica y la segunda en América Latina, ya que hay en funcionamiento una planta de reciclado en México” explica, entusiasmado, el responsable de asuntos públicos, Carlos Briones.
Los pasos del proyecto
La planta del reciclado será construida en dos fases/módulos. En total, la inversión rondará los U$S 31 millones, y se realizará en dos etapas. En la primera se invertirán cerca de 17,5 millones en la construcción de las instalaciones y parte del equipamiento y los 14,5 restantes se utilizarán con posterioridad. La planta será, en lí-neas generales, similar a las existentes en algunos países de Europa y la tecnología será adquirida en Suiza e Italia, países que tienen una larga tradición en el desarrollo de equipos para reciclado.
Para obtener la materia prima, los directivos piensan firmar convenios con los municipios a fin de comprarles el insumo básico (las botellas de PET). Para eso vienen trabajando con la Federación Argentina de Municipios, y han desarrollado una experiencia piloto con la localidad de Federal, en la provincia de Entre Ríos.
“El proyecto se basa en tres ejes: la recolección de materia prima a través de los municipios, la tecnología para el reciclado y una campaña de concientización en la comunidad, para difundir los beneficios que la separación y el reprocesamiento de los envases plásticos tendrán en el medio ambiente”, describe Briones.
Federal, una prueba piloto
La experiencia en Federal mostró las soluciones que el reciclado puede traerle a los municipios en el tratamiento de la basura. A través de estudios y otras experiencias, las autoridades dejaron de utilizar los basurales a cielo abierto y construyeron galpones, donde el personal contratado por el municipio separa el material que puede ser reciclado. Así, las botellas son compactadas en fardos, que son adquiridos para su reciclado. “Se está pagando entre 1,10 y 1,20 pesos por kilo de materia prima. Pero, en el futuro, el precio dependerá de la capacidad de entrega de cada municipio”, sostiene Alejandro Barna, el responsable del abastecimiento del proyecto.
Al mismo tiempo, las autoridades municipales realizaron un trabajo de difusión en la comuna, para que la población separara en diferentes bolsas el material orgánico del inorgánico y, de esta manera, facilitar el proceso de separado en los galpones. Este trabajo es importante, ya que uno de los temas que tuvieron que tener en cuenta los directivos de la compañía era la pureza en la que llegaban las botellas al reciclado.
“Uno de los problemas que tuvimos que estudiar -recuerda Briones- fue la calidad de la materia prima que recibíamos. En el país no hay experiencia en la separación de basura, así que las botellas generalmente están sucias, porque entran en contacto con restos de comida y otros desechos. Así que mandamos unas muestras de estas botellas sucias a Estados Unidos y Suiza para probar cómo funcionaban. Los resultados fueron muy buenos, y la calidad de los pellets de PET no se vio afectada por esto. La experiencia de Federal tuvo varios puntos fuertes: se eliminaron los basurales a cielo abierto, con todos los problemas que ocasionaban al medio ambiente; y se logró un procesamiento del contenido orgánico de la basura, a través del compostaje y el reciclado del material plástico. Todo esto genera un medio ambiente sustentable”.
Antecedentes
No es la primera vez que Cabelma se dedica al negocio del reciclado. La compañía fabrica cajones plásticos para bebidas. Estos contenedores están realizados en PEAD y, parte del servicio que la compañía brinda a sus clientes, es el reciclado de estos cajones cuando finaliza su vida útil. Cuando un cliente le pide un nuevo contenedor, Cabelma puede ofrecerle cajones nuevos realizados el 100% con PEAD, o con un porcentaje de PEAD reciclado que obtienen de los cajones en mal estado.
La empresa también cuenta con experiencia en el manejo de PET, ya que en 1980 fue la primera productora de botellas con este material para la industria de las bebidas. Por eso Cabelma creó CIPET, la compañía que se dedicó a la fabricación de envases con este material y que en 1993 fue vendida.
Perspectivas positivas
El PET reciclado abre un abanico amplio de posibilidades, en cuanto a negocios. Cabelma ya ha recibido varias consultas y contactos a partir del anuncio realizado a fines del año pasado. “Todavía hay cierto prejuicio que hay que superar. No estamos acostumbrados a utilizar un material reciclado que esté en contacto con alimentos. También hace falta una ley de envases, pero las perspectivas de crecimiento son muy interesantes”, sostiene Briones.
MAYOR INFORMACION:
Cabelma SA - Arévalo 3435 -
B1617DQA Gral. Pacheco, Pcia. de Bs.
As., Argentina
Tel.: 03327-449900 -
E-mail: infopet@cabelma.com - Web: www.cabelma.com |